{"id":475,"date":"2014-03-11T12:28:41","date_gmt":"2014-03-11T11:28:41","guid":{"rendered":"http:\/\/isasturgrupo.wordpress.com\/?p=475"},"modified":"2014-03-11T12:28:41","modified_gmt":"2014-03-11T11:28:41","slug":"una-silla-de-ruedas-y-la-historia-de-clementina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.isastur.com\/blog\/una-silla-de-ruedas-y-la-historia-de-clementina\/","title":{"rendered":"Una silla de ruedas y la historia de Clementina"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_476\" aria-describedby=\"caption-attachment-476\" style=\"width: 584px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"https:\/\/www.isastur.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/angolasilla-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\" wp-image-476    \" alt=\"Los trabajadores de ISOTRON montan la silla de ruedas. Al fondo, Clementina en la inc\u00f3moda posturaen la que la obliga a caminar su lesi\u00f3n.\" src=\"https:\/\/www.isastur.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/angolasilla-1.jpg\" width=\"584\" height=\"438\" srcset=\"https:\/\/www.isastur.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/angolasilla-1.jpg 800w, https:\/\/www.isastur.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/angolasilla-1-300x225.jpg 300w, https:\/\/www.isastur.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/angolasilla-1-768x576.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 584px) 100vw, 584px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-476\" class=\"wp-caption-text\">Los trabajadores de ISOTRON montan la silla de ruedas. Al fondo, Clementina en la inc\u00f3moda postura en la que la obliga a caminar su lesi\u00f3n.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Las empresas tienen la obligaci\u00f3n de hacer obras buenas, pero esa prioridad \u00a0profesional y t\u00e9cnica no anula la posibilidad de que tambi\u00e9n hagan buenas obras en un sentido estrictamente humano. Y esta es una de esas historias en las que la generosidad personal de un trabajador de ISOTRON que prefiere mantenerse en el anonimato, ha conseguido hacer una excelente obra que ha cambiado la calidad de vida de una mujer angole\u00f1a, Clementina Paula, condenada desde que naci\u00f3 a caminar apoyada en la punta de sus pies y de sus manos. \u00bfQu\u00e9 cambio se produjo? Pues algo tan sencillo como una silla de ruedas que lleg\u00f3 desde Espa\u00f1a y que ha conseguido devolver la sonrisa,\u00a0la calidad de vida\u00a0y la dignidad a esta mujer.<\/p>\n<p>Pero la historia debe ser contada por orden, como se cuentan todas las buenas historias, y quien lo hace es la voz de <b>Mar\u00eda Teresa D\u00edaz Losada,<\/b> trabajadora de ISOTRON y testigo directo de c\u00f3mo se gest\u00f3 paso a\u00a0 paso esta buena noticia.<\/p>\n<p>\u201cISOTRON lleva en Angola desde marzo de 2012 construyendo una planta potabilizadora de agua. Al principio, todo es extra\u00f1o, diferente a todo lo visto (Y hemos visto mucho mundo\u2026mucho\u2026), las an\u00e9cdotas se cuentan a miles. Sobre todo llaman la atenci\u00f3n los ni\u00f1os y sus ropajes. Va a la escuela el que puede, claro, llevando su silla encima de la cabeza. Pese a todo, son felices. Nos llama la atenci\u00f3n que coman gusanos fritos. \u00bfPor qu\u00e9? Nosotros comemos caracoles\u2026\u201d<\/p>\n<p>Poco a poco la convivencia coloca todo en su sitio. Lo que antes parec\u00eda raro y pintoresco se va haciendo cotidiano hasta que, relata Maite, \u201cun d\u00eda alguien se da cuenta de que hay una chica que se desplaza de forma extra\u00f1a, con los pies y las manos, no puede caminar, ni siquiera de de rodillas\u2026 Esto era nuevo; \u00a0nos dimos cuenta de que nos hab\u00edamos acostumbrado a ver pasar gente, con historias m\u00e1s o menos parecidas, pero esta era diferente. Tras muchos meses all\u00ed, esta chica nos hizo dar la vuelta y mirar, detenernos a mirar y pensar.\u201d<\/p>\n<p>Prosigue Maite D\u00edaz Losada. \u201cAh\u00ed es cuando alguien que prefiere quedarse en el anonimato me llama y me cuenta la historia de esa chica y dice que quiere hacer algo por ella. Vive en un pueblo que se llama Xangongo, tiene unos 25 a\u00f1os y un hijo peque\u00f1o, adem\u00e1s de muchas dificultades para desplazarse a causa de la grave deficiencia f\u00edsica que padece desde que naci\u00f3 \u00a0y que la obliga a caminar con las manos y la punta de los pies\u201d.<\/p>\n<p>Clementina Paula no ha pedido ayuda a nadie, aunque es evidente que la necesita. Hay que dar con ella, de forma que cuatro compa\u00f1eros de ISOTRON hablan con la polic\u00eda de la zona para que les ayude a localizarla. Las pesquisas dan resultado y, prosigue Maite, \u201cahora, comenzaba a tomar forma este peque\u00f1o proyecto. Aquella mujer que caminaba raro, era Clementina. A nuestros compa\u00f1eros les pareci\u00f3 una chica muy maja, comenzaron a hablar y hablar\u00a0 y, al final, acabaron en su casa y conociendo a su familia. Hablaron largo y tendido y les cont\u00f3 que ella necesitaba ir al mercado a vender unos dulces que ella misma hac\u00eda. El trayecto que para cualquiera de nosotros significar\u00eda caminar durante diez minutos, para ella supon\u00eda una hora de ida y otra de vuelta. Conseguir la silla de ruedas era urgente\u201d<\/p>\n<p><strong>\u00a0Navidad en Espa\u00f1a<\/strong><\/p>\n<p>Todas estas cosas pasaban en Angola cuando la plantilla de ISOTRON estaba a punto de disfrutar de sus vacaciones de Navidad en Espa\u00f1a. Cuenta Maite que \u201cnuestro compa\u00f1ero, este chico an\u00f3nimo, con un coraz\u00f3n muy grande, m\u00e1s que su tozudez\u2026(son muchos a\u00f1os los que hace que le conozco), decide llevarle en su pr\u00f3xima incorporaci\u00f3n a obra una silla de ruedas. Llega a Espa\u00f1a, con ganas de ver a su familia, los compromisos navide\u00f1os le abordan por todos lados, su mujer y sus hijas le esperan ansiosas. Y el sentimiento es mutuo, la familia reunida otra Navidad, Navidad este a\u00f1o especial, por otros motivos personales\u2026Pero a la vez, le pasa algo que nunca le hab\u00eda pasado, ten\u00eda ganas de volver a Angola,\u00a0 con su promesa cumplida.\u201d<\/p>\n<p>\u201cYa en Espa\u00f1a, el compa\u00f1ero pide presupuesto a una ortopedia, habla con el aeropuerto a ver si necesita alg\u00fan permiso para este equipaje tan especial, y todo parece fluir como la seda: le pasan un presupuesto de la silla, la compra, va al aeropuerto y no hay ning\u00fan problema para el traslado. Fijaros como es nuestro compa\u00f1ero que, en caso de problemas para embarcar la silla, estaba dispuesto a sentarse en ella y hacerla pasar por suya. Adem\u00e1s de buena persona, es muy simp\u00e1tico. En este viaje de vuelta no hubo ni turbulencias \u00bfo es que con la satisfacci\u00f3n e ilusi\u00f3n de \u2018rey mago\u2019 ni se dio cuenta de ellas?<\/p>\n<p><strong>\u00a0El reencuentro<\/strong><\/p>\n<p>Y por fin llega el desenlace. Lo cuenta Maite D\u00edaz. \u201cLa llegada es ansiada por todos, por el que recibe y por el que da. Se va con otros compa\u00f1eros a casa de Clementina, ella est\u00e1 ansiosa, se nos ha puesto toda guapetona. Clementina busca con la mirada esa caja grande que viene en el coche \u00a1Qu\u00e9 grande! Las piezas comienzan a salir y, poco a poco, tornillo aqu\u00ed, ajuste all\u00e1, previa \u201ccharla pre-tarea de seguridad\u201d para que nadie se haga da\u00f1o\u2026 la silla toma forma\u2026, no sobra ni falta ni una sola pieza, solo faltaba Clementina, que ella la\u00a0 probase, y s\u00ed, el conjunto era precioso. Todo el mundo se acercaba a ver a Clementina, fue un d\u00eda de alegr\u00eda, de sensaci\u00f3n de\u2026 un trabajo bien hecho\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Gracias a ti, querido amigo \u2018an\u00f3nimo\u2019, y a todos los que pusisteis tanta ilusi\u00f3n en este proyecto.<\/p>\n<figure id=\"attachment_477\" aria-describedby=\"caption-attachment-477\" style=\"width: 584px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"https:\/\/www.isastur.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/angolasilla-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\" wp-image-477 \" alt=\"Una foto de familia tras el &quot;final feliz&quot;.\" src=\"https:\/\/www.isastur.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/angolasilla-2.jpg\" width=\"584\" height=\"438\" srcset=\"https:\/\/www.isastur.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/angolasilla-2.jpg 800w, https:\/\/www.isastur.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/angolasilla-2-300x225.jpg 300w, https:\/\/www.isastur.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/angolasilla-2-768x576.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 584px) 100vw, 584px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-477\" class=\"wp-caption-text\">Una foto de familia tras el \u00abfinal feliz\u00bb.<\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esta es una de esas historias en las que la generosidad personal de un trabajador de ISOTRON que prefiere mantenerse en el anonimato, ha conseguido hacer una excelente obra que ha cambiado la calidad de vida de una mujer angole\u00f1a, Clementina Paula,<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[12],"tags":[20,23,47,57,85,95,126,129,165,169,175],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.isastur.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/475"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.isastur.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.isastur.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.isastur.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.isastur.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=475"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.isastur.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/475\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.isastur.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=475"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.isastur.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=475"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.isastur.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=475"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}