Consiste en el estudio de un nuevo sistema de valoración energética a partir de residuos agroalimentarios en una misma instalación
Alfonso Mielgo, gerente de BIONORTE (Grupo ISASTUR), y Antonio Domínguez (BFC) presentaron el proyecto INTEGRAL-B
La iniciativa tiene por objeto demostrar las ventajas de un nuevo sistema de valorización energética (Biodiesel y Biogás) a partir de residuos agroalimentarios en una misma instalación. En el proyecto se estudiarán aceites vegetales usados (o de fritura) y restos de alimentos generados por la cadena alimentaria (agricultura y ganadería, industrias de transformación de alimentos, distribución, hostelería, restauración, catering, hogares, etc.). Tras su recogida y transporte conjunto, los aceites usados serán transformados en Biodiesel mediante un proceso de transesterificación, mientras que los restos de alimentos de origen vegetal o animal serán digeridos (fermentados) anaeróbicamente para obtener Biogás, el cual será empleado como combustible en un motor de co-generación produciendo electricidad y calor.
Ambos procesos de valorización ya se desarrollan en la actualidad por separado a escala industrial, sin embargo, no existen experiencias ni se ha evaluado suficientemente las ventajas medioambientales, energéticas y económicas de su integración en una misma instalación. Una de las principales ventajas es la de poder reciclar “in situ” el principal subproducto de la producción de Biodiesel: la glicerina. El precio de la glicerina está sujeto a grandes altibajos y en ocasiones se convierte, por la saturación de los mercados, en un residuo costoso de gestionar. El proyecto investigará dos nuevas alternativas de reciclado en la misma instalación: a) la digestión anaeróbica de la glicerina junto a otros residuos alimentarios para incrementar la producción de Biogás (co-digestión), b) inyección directa de la glicerina en el motor de co-generación (mezclado con el biogás) tras su tratamiento/purificación aprovechando el calor producido en el propio motor.
Por otra parte, INTEGRAL-B prevé ensayar con aceites de cultivos energéticos no competitivos con el mercado de materias primas alimentarias. En este caso, se propone aprovechar la torta de extracción del aceite vía digestión anaerobia incrementando la producción de Biogás y consiguiendo así un mayor aprovechamiento energético del recurso. Por otro lado, el proyecto incluye un completo Análisis de Ciclo de Vida para determinar objetivamente la mejora de la sostenibilidad y rentabilidad alcanzada. INTEGRAL-B está coordinado por AINIA CENTRO TECNOLÓGICO que además desarrollará las investigaciones relacionadas con la digestión anaerobia de los residuos. Las pruebas se desarrollarán en una instalación industrial de Biodiesel perteneciente a la empresa BIONORTE (Asturias), en la que se integrará un digestor anaerobio piloto construido por la empresa BIOGASFUELCELL. El centro tecnológico CIDAUT será el encargado de desarrollar el tratamiento de la glicerina y su uso directo en el motor. El programa europeo LIFE+ confinancia con un 50% el proyecto que tiene un presupuesto total de 1,5 mill.€ y una duración de 3 años (2009-2011).
La iniciativa tiene por objeto demostrar las ventajas de un nuevo sistema de valorización energética (Biodiesel y Biogás) a partir de residuos agroalimentarios en una misma instalación. En el proyecto se estudiarán aceites vegetales usados (o de fritura) y restos de alimentos generados por la cadena alimentaria (agricultura y ganadería, industrias de transformación de alimentos, distribución, hostelería, restauración, catering, hogares, etc.). Tras su recogida y transporte conjunto, los aceites usados serán transformados en Biodiesel mediante un proceso de transesterificación, mientras que los restos de alimentos de origen vegetal o animal serán digeridos (fermentados) anaeróbicamente para obtener Biogás, el cual será empleado como combustible en un motor de co-generación produciendo electricidad y calor.
Ambos procesos de valorización ya se desarrollan en la actualidad por separado a escala industrial, sin embargo, no existen experiencias ni se ha evaluado suficientemente las ventajas medioambientales, energéticas y económicas de su integración en una misma instalación. Una de las principales ventajas es la de poder reciclar “in situ” el principal subproducto de la producción de Biodiesel: la glicerina. El precio de la glicerina está sujeto a grandes altibajos y en ocasiones se convierte, por la saturación de los mercados, en un residuo costoso de gestionar. El proyecto investigará dos nuevas alternativas de reciclado en la misma instalación: a) la digestión anaeróbica de la glicerina junto a otros residuos alimentarios para incrementar la producción de Biogás (co-digestión), b) inyección directa de la glicerina en el motor de co-generación (mezclado con el biogás) tras su tratamiento/purificación aprovechando el calor producido en el propio motor.
Por otra parte, INTEGRAL-B prevé ensayar con aceites de cultivos energéticos no competitivos con el mercado de materias primas alimentarias. En este caso, se propone aprovechar la torta de extracción del aceite vía digestión anaerobia incrementando la producción de Biogás y consiguiendo así un mayor aprovechamiento energético del recurso. Por otro lado, el proyecto incluye un completo Análisis de Ciclo de Vida para determinar objetivamente la mejora de la sostenibilidad y rentabilidad alcanzada. INTEGRAL-B está coordinado por AINIA CENTRO TECNOLÓGICO que además desarrollará las investigaciones relacionadas con la digestión anaerobia de los residuos. Las pruebas se desarrollarán en una instalación industrial de Biodiesel perteneciente a la empresa BIONORTE (Asturias), en la que se integrará un digestor anaerobio piloto construido por la empresa BIOGASFUELCELL. El centro tecnológico CIDAUT será el encargado de desarrollar el tratamiento de la glicerina y su uso directo en el motor. El programa europeo LIFE+ confinancia con un 50% el proyecto que tiene un presupuesto total de 1,5 mill.€ y una duración de 3 años (2009-2011).